Ayer me acostaba con la lógica tristeza, desesperanza, cansancio e impotencia que cualquier aficionado después de vivir otro capitulo mas de la negra historia contemporánea del Xerez.
Entre duermevela, en ese estado en que el sueño se mezcla con la fantasía, y espera que te rindas y amanezcas en un nuevo día, pensaba en D. Sixto de la Calle y mis recuerdos infantiles de xerecistas.
D. Sixto de la Calle, fundador, génesis, Biblia y mensaje vivo del xerecismo. Aquel que junto a otros como D. Luis Soto Domecq, D. Ramón García Pelayo, D. Antonio Mateos Mancilla, D. Pablo Porro, D. Sixto de la Calle, D. Bartolomé Domínguez Romero, D. Augusto Ruíz de Bustamante, D. Eduardo Delage, D. Juan M. Ivison, D. Manuel Esteve, D. José García Quintanilla, D. Juan Mata López Meneses, D. Mariano Aricha, D. Manuel Dormido, D. Miguel Cámara, D. Fernando J. Peña dio vida a esta bendita locura del Xerez CD. ¿Que podía estar sintiendo D. Sixto ante el pisoteo sistemático a un sueño, a una idea de 63 años, a una forma de entender jerez y el xerez? Estaría preocupado, decepcionado, humillado, temiendo la desaparición de su club, de su legado.
Mi preocupación por D. Sixto se mezclaba con mis recuerdos de Xerecista. De escuchar tertulias en la Peña Donostiarra, en la C/ Gaitán, sentado en las rodillas de mi padre, y como me mandaba a jugar a la pelota cuando la tertulia subía de tono. De las tardes en el Domecq, y los bocatas en el descanso, la botella Mirinda que mi padre guardaba en una bolsa para que ningún “loco”, como el los denominaba, pudiera tirarla al liniel que pasaba a unos metro de nuestro asiento en Preferencia. Dios que tiempos…
Recordaba los viajes en la furgoneta de Joaquín siguiendo al xerez en los desplazamientos y como mi padre discutía con mi madre para convencerla de dejarme ir, y como cogia la bufanda y ponía cara de pena para poder sentir el azul y blanco de mi equipo. Dios que recuerdos. El sueño de la vuelta escuchando la radio. Recuerdo los lunes en Isabel la católica, mi colegio, cuando en el recreo elegíamos futbolistas para el partidillo y mientras Julio salinas, Butragueño, Maradona… eran los elegidos yo me descolgaba con que yo era Dante Sanabria mientras todos se preguntaban quien era ese y en que equipo jugaba. Yo los miraba desafiante y gritaba "del Xeré y porque esta cojo que si no…"
No, D. Sixto, no tema. El Xerez no puede, no quiere, no debe desaparecer. Muchas historias como la mía están ligadas a este club.
No D. Sixto, no tema. Mientras Millán, Molina, Zarco, Corchado, Mis amigos foreros, Revaliente Fermín de la Calle, José Manuel Jesús, Juan María de los Ríos y tantos y tantos xerecistas de bien donde se mezcla la solera con la sabia nueva exista, se mantendrá viva la llama xerecista ,esa que usted encendió y nosotros mantendremos viva. Usted fundó el Xerez y unos elegidos retomaran los valores y principios que usted creo. Ahora se que estaremos a la altura, que las horas que D. Antonio Millán paso encerrado en las oficinas servirán para algo mas que decepciones y quebrantos y noches sin dormir.
No D. Sixto no tema, tengo dos hijos, y sobrinos que ya empiezan a escribir su historia xerecista y ningún desalmado de Dos Hermanas o Sevilla o Pernambuco se la robara.
El acuerdo con los acreedores se firmara, se lo debemos a nuestra historia y a nuestro futuro. Pongo la mano en el fuego que se hará todo lo posible y lo imposible para que ese acuerdo se firme, no me cabe la menor duda.
No D. Sixto no tema, que xerecistas de bien velan por nuestro xerez. Y hoy más que nunca todos los xerecistas arrimaremos el hombro dando lo mejor de nosotros mismos.
Gracias D. Sixto por fundar el Xerez y a los que lean estas palabras que la luz del Xerez no se apague. Animo a todos.
Fdo.- Ivan Pastor Cuesta