El martes 6 de septiembre, comprobé una nueva situación de
esperpento en la que vive el fútbol español. A la misma hora,
concretamente las 22 horas, que se estaba jugando el partido entre las
selecciones de España y Liechtenstein, clasificatorio para la Eurocopa
de 2012 a celebrar en Polonia y Ucrania, se estaba disputando un partido
de la segunda eliminatoria de la Copa del Rey entre el Murcia y el
Córdoba, dos clubs de la 2ª División. Creo que se trata de un hecho
inédito en el fútbol español, que coincida un partido de la selección
española con un partido oficial de una competición organizada por la
misma Federación de Fútbol.
Y todo tiene su causa en la “dictadura” de las televisiones, que para
poder retransmitir siete partidos de la segunda eliminatoria de la Copa
del Rey en la que participan los equipos de 2ª División, entre el martes
y el jueves de esta semana, fijan uno de ellos a la misma hora que
juega la selección que nos representa a todos los españoles y lo más
sorprendente de todo es que no pasa nada.
Y enlazando con este tema, quiero también hacer constar el maltrato que
le da la Federación a los equipos de la 2ª División en la Copa del Rey,
que tienen que jugar dos eliminatorias a partido único entre los veinte
integrantes de la misma (se excluyen a los dos filiales), para llegar a
los dieciseisavos de final sólo cinco de ellos, en la que no podrán
enfrentarse a los siete equipos que en la temporada anterior se
clasificaron para competiciones europeas, es decir, Barcelona, Real
Madrid, Valencia, Villareal, At, Madrid, Sevilla y Ath. Bilbao;
privilegio que si ostentan los siete clasificados provenientes de 2ª B y
3ª División.
En mi modesta opinión, creo que los clubs de 2ª División deberían hacer
presión e impedir para la temporada que viene un nuevo sistema de
eliminatorias que partan con los mismos derechos que los clubs de
categoría inferior, pues en la actualidad los grandes damnificados del
sistema vigente son los equipos de la División de Plata.
En fin, dos circunstancias más a añadir a la insensatez en la que vive el fútbol en España.