El delantero, que firma hasta final de Liga y con una cláusula en su contrato que le impide medirse al Cartagena, busca "ayudar al equipo a salir adelante"
Francisco Javier Maldonado fue presentado ayer como nuevo delantero
azulino y el jugador isleño derrochó ilusión en su rueda de prensa. Si
sobre el terreno de juego responde como en la sala de prensa, el 10 que
va a lucir en su camiseta se lo tiene ganado.
El punta no dudó al
asegurar que en cuanto recibió la llamada de Viqueira le dio el sí, en
busca de nuevos objetivos. “Estoy encantado”.
También hizo balance de
las lesiones que le han impedido jugar en las últimas temporadas,
especialmente “el edema óseo en la rodilla derecha que me dio problemas
durante casi un año. Ahora estoy bien. Desde la pretemporada, he estado
trabajando de forma continuada y llego con ganas y dispuesto a demostrar
que todavía puedo ofrecer mucho fútbol”.
Sus primeras palabras
también fuero de elogio hacia sus nuevos compañeros, “a los que conozco a
casi todos, me han recibido fenomenal. He coincidido con la mayoría en
el Sporting de Gijón, el Betis o el Nástic y al resto les conozco de
haberme enfrentado a ellos, llevamos muchos años en esto. Me he sentido
casi como en casa, el ambiente en el vestuario es bastante bueno. No me
quiero marcar objetivos, lo único que quiero es sentirme importante,
volver a sentirme futbolista y ayudar al equipo a salir adelante.
También pelearé en cada entrenamiento para que el míster me de minutos y
pueda llegar a convertirme en titular”.
Admite que le falta ritmo
porque “he jugado pocos partidos como titular y eso sólo se logra
jugando minutos, pero físicamente me encuentro bien, cada vez he ido
contando más para los entrenadores. Lo que necesito ya es centrarme,
entrenar a tope y ganarme la confianza del míster para convertirme en
titular, que es lo que todos deseamos”.
La situación del Xerez no la
esperaba porque “tiene una buena plantilla y le ha sucedido algo similar
a lo del Cartagena, partía con el objetivo de estar entre los siete
primeros pero empiezas a perder partidos, las cosas empiezan a no salir y
te complicas, te metes en una zona que no es la tuya. De todos modos,
el Xerez no debe mirar atrás, tiene a varios equipos por debajo y debe
mirar hacia arriba”.
“Me parece -apunta- un equipo fuerte en ataque,
que va a subir en la tabla de aquí al final de Liga. He decidido venir
porque el Xerez me ha parecido una buena opción. Acepté la propuesta de
Viqueira rápidamente. Quiero hacer un buen trabajo para ganarme la
renovación por un par de temporadas más, ahora llego hasta el 30 de
junio. Agradezco la confianza que el club ha depositado en mí pese a mi
lesión y se lo quiero demostrar en el campo. En Cartagena me sentía
ahogado, necesitaba un cambio de aires y aquí hay muy buenos
futbolistas, es una gran oportunidad”.